La pizza es delgada, tostadita, fresca y jugosa, estilo neoyorquino y con masa hecha en casa, y quien vuelve la cuenta entre las mejores que ha probado en Jacó. Los pancitos de ajo, los «Garlic Nugz» a ₡2.500, son la entrada que más se menciona, y también hay elogios para la piña colada; la carta suma calzones, stromboli de albóndigas, alitas ahumadas, opciones vegetarianas y una pizza vegana, y se arma a gusto en cuatro tamaños, de personal a extra grande. Varias personas coinciden en lo mismo: ingredientes frescos y una atención que hace el rato ameno, con Franciny como nombre que se repite.
Es un local abierto sobre la avenida principal, con mesas comunales y cerveza de barril; una visita lo encontró pet friendly y otra lo recomienda para ir en familia. Abre de martes a domingo desde las 11:30 a. m. y los viernes y sábados cierra a las 2:30 a. m.; los lunes no abre. Las pizzas personales arrancan en ₡7.000 y las grandes rondan los ₡14.000, con el 10 % de servicio aparte en el local, y también hacen entregas y para llevar. Está en La Casona #1, 25 metros al sur del puente Copey, en Jacó.